¿Debería tener un animal el niño?

La expresión “A los niños les va bien aprender a tratar con los animales” manifiesta un sentir bastante generalizado. La clave está en la palabra “aprender”: el niño debe tener suficiente edad como para aprender.

Los niños muy pequeños no se dan cuenta de que si apretujan a un animal, pueden hacerle daño y hasta causarle lesiones permanentes.

Por eso, un veterinario le dijo a la madre de un niño de tres años que quería tener un conejillo de Indias, que el niño era demasiado pequeño para tener un animal tan indefenso y le recomendó que esperase unos años antes de darle un animal.

Los padres tal vez piensen que es muy fácil suministrar pautas a su hijo para que cuide apropiadamente a un animal de compañía. Sin embargo, esto requiere más tiempo y paciencia de lo que quizás esperaban, y el que suele pagar el precio del experimento es el animal.

Como los padres saben que los niños pueden ser persistentes cuando quieren algo, en muchos casos ceden, y les dicen: “Muy bien, puedes tener un animal, pero tendrás que cuidarlo tú”.

Sería aventurado dejar los cuidados de una criatura viva en las manos de un niño pequeño sin la adecuada supervisión de algún adulto. El caso de una familia en la que se permitió que los niños tuviesen conejos ilustra lo que puede llegar a ocurrir.

 Un día el abuelo pasó junto a las jaulas y vio que hacía mucho tiempo que no se había dado de comer a los conejos y que las jaulas no habían sido limpiadas. Una coneja se había gastado los dientes al tratar de roer la jaula para escaparse y buscar comida. ¿Qué lección se puede aprender de esto?

 Que si está pensando en dar a su hijo la responsabilidad de cuidar a un animal, recuerde que por muy encantador que sea un gatito o un perrito y por muy suplicantes que sean los ojos de su hijo, finalmente sigue siendo el adulto quien debe responder por el animal.

Los gatos, los perros y usted

 

No todos los adultos piensan en las consecuencias de aceptar otro “miembro” en la familia y no siempre prevén las molestias y responsabilidades que puede acarrear un animal de compañía.

Esto podría ocurrirles en especial a los cerrajeros Hospitalet o e entornos oficios quienes llevan vidas muy ocupadas en su oficio y faltan mucho de casa debido a sus labores cotidianas.

En estas situaciones surge el problema de encontrar a alguien que cuide del animal. Desde luego,

Hoy día, cuando muchos matrimonios trabajan todo el día fuera de casa, los gatos y perros que se quedan solos en los apartamentos de las ciudades se están convirtiendo en un problema creciente.

Los perros también acarrean responsabilidades. Un perro necesita ejercicio, y no es suficiente con sacarlo a pasear una vez al día y luego dejarlo solo en un sótano oscuro.

Por consiguiente, todo el que de veras quiera tener un animal de compañía debería reflexionar en cuanto a si está dispuesto a hacer los sacrificios diarios necesarios para que el animal se mantenga sano.

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